La violencia en Haití ha alcanzado un nuevo y trágico nivel tras una masacre perpetrada por bandas armadas en la localidad de Kenscoff, donde se han contabilizado al menos 164 fallecidos. El ataque subraya la extrema fragilidad de la seguridad en el país vecino.
Ante este escenario devastador, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó la extensión por seis meses adicionales de la misión multinacional de apoyo a la seguridad, liderada por Kenia, con el fin de pacificar las zonas controladas por el crimen organizado.





