Las autoridades alemanas detuvieron al antiguo director de los servicios de inteligencia exterior (BND), acusado de alta traición y espionaje a favor de una potencia extranjera. El arresto, que ha sacudido los cimientos de la seguridad europea, se produjo tras una investigación de varios meses que reveló la filtración de secretos de Estado altamente sensibles.
La Fiscalía Federal informó que el sospechoso habría vendido información clasificada relacionada con operaciones de ciberseguridad y redes de agentes en el extranjero. Este escándalo se produce en un momento de máxima tensión geopolítica y ha obligado a una revisión integral de los protocolos de confianza dentro de las agencias de seguridad de la Unión Europea.





