ADÍS ABEBA / ASMARA.- En un giro dramático que amenaza la estabilidad del Cuerno de África, los gobiernos de Etiopía y Eritrea han anunciado esta mañana la ruptura formal de sus relaciones diplomáticas. La decisión se produce tras una escalada de tensiones militares en el norte de Etiopía y la expulsión recíproca de representantes diplomáticos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Etiopía ordenó el cierre de su embajada en Asmara tras declarar persona non grata a diez diplomáticos eritreos, acusándolos de actividades que comprometen la seguridad nacional. Como respuesta, el gobierno de Eritrea calificó las acciones de Adís Abeba de "hostiles e injustificadas", formalizando el cese total de los lazos.
Este deterioro bilateral pone fin a la frágil paz iniciada en 2018 y reaviva el fantasma de un conflicto regional a gran escala. La comunidad internacional ha expresado su profunda preocupación, llamando a ambas capitales a retomar el diálogo antes de que la movilización militar derive en una guerra abierta.





