Eduardo Pérez
Mundo y Opinión
28 de septiembre de 2026
El Comando Sur de Estados Unidos confirmó que su campaña de interdicción marítima en el Caribe y el Pacífico oriental ha causado más de 220 muertes desde su intensificación. El ataque más reciente, el 19 de septiembre, mató a cuatro personas en una embarcación que las autoridades estadounidenses señalaron como vinculada al narcotráfico.
Un operativo similar diez días antes había resultado en la muerte de tres personas. Las fuerzas militares de EE.UU. afirman que las embarcaciones atacadas transportaban drogas destinadas a los mercados norteamericanos.
Las preguntas que genera la campaña
La escala de la operación —más de 220 muertos— plantea interrogantes sobre los procedimientos de verificación, la proporcionalidad del uso de la fuerza y los mecanismos de rendición de cuentas. Las autoridades estadounidenses presentan las muertes como resultado de enfrentamientos con traficantes armados, pero la verificación independiente de cada caso es limitada.
En el Caribe, la campaña genera debate sobre soberanía, jurisdicción y el papel de los países de la región en las operaciones de interdicción que ocurren en sus aguas o zonas de influencia.
¿Qué papel juega República Dominicana?
La pregunta relevante para el país es si las autoridades dominicanas participan, facilitan o son formalmente informadas de estas operaciones cuando ocurren en aguas cercanas a la isla. El Gobierno dominicano no ha emitido una posición pública sobre la campaña del Comando Sur.
La cooperación antidrogas entre RD y EE.UU. es histórica, pero la escala y la naturaleza de las operaciones actuales merecen una respuesta institucional clara.
Por El Zafacón





