SANTA CRUZ, Bolivia.– En una operación que ha estremecido los cimientos institucionales de Bolivia, el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, fue detenido este jueves en el aeropuerto de Viru Viru bajo graves cargos de corrupción y narcotráfico.
El arresto se produjo solo días después de que el Departamento de Estado de EE. UU. revocara la visa de Mariaca, acusándolo de facilitar operaciones de lavado de dinero y blindar legalmente a importantes figuras del narcotráfico internacional, incluyendo vínculos con la red del uruguayo Sebastián Marset.
Durante los allanamientos realizados en su residencia, las autoridades bolivianas, apoyadas por inteligencia internacional, incautaron más de 3.5 millones de bolivianos en efectivo ocultos en una ambulancia. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, calificó la gestión de Mariaca como una "narcoestructura" incrustada en el Ministerio Público.
Mariaca, por su parte, ha clamado inocencia desde su detención, denunciando una persecución política impulsada por presiones externas. La Asamblea Nacional ya evalúa quién asumirá el cargo de forma interina tras su caída definitiva.





