La ejecución de la condenada a muerte Christa Pike en el estado de Tennessee, Estados Unidos, ha derivado en un escándalo nacional e internacional luego de que la prisionera sobreviviera a dos intentos fallidos de inyección letal este domingo, provocando la renuncia inmediata del jefe de prisiones del estado.
Pike, quien permanece en estado crítico en un hospital penitenciario, fue objeto de un procedimiento que las autoridades locales calificaron posteriormente como un "fallo sistémico". Los testigos presenciales describieron escenas traumáticas durante los intentos de aplicación de los fármacos, lo que ha generado una ola de críticas por parte de organizaciones de derechos humanos.
El gobernador de Tennessee ha ordenado una investigación exhaustiva y ha suspendido todas las ejecuciones programadas en el estado de forma indefinida hasta que se presente un informe completo sobre las irregularidades ocurridas.





