El conflicto en el Mar Negro ha escalado nuevamente este lunes tras el hundimiento del buque granelero Royad Mammadov, que navegaba bajo pabellón de San Cristóbal y Nieves. Según denuncias del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la embarcación civil fue víctima de un ataque directo efectuado por dos drones rusos mientras transportaba maíz hacia Italia.
El incidente, ocurrido alrededor de las 11:00 am hora local dentro de la zona económica exclusiva de Rumanía, provocó un incendio voraz que forzó el abandono del navío. Las autoridades rumanas confirmaron el fallecimiento de dos tripulantes, mientras que otros once fueron rescatados en una compleja operación de salvamento que involucró helicópteros y barcos de emergencia desde el puerto de Constanza.
El carguero, operado por una naviera turca, se hundió finalmente a unas 30 millas náuticas al sur de Sfântu Gheorghe. Mientras Ucrania califica el hecho como un ataque terrorista contra la seguridad alimentaria global, las autoridades de Rumanía han iniciado una investigación técnica para determinar las causas exactas del siniestro en sus aguas territoriales.





