La tasa oficial de homicidios en República Dominicana bajó de 13.20 por cada 100,000 habitantes en 2022 a 7.34 al 18 de septiembre de 2026, según datos de la Fuerza de Tarea Conjunta. Sin embargo, en una sola semana de septiembre se registraron 1,556 robos, una cifra que evidencia la brecha entre los indicadores oficiales y la experiencia cotidiana de los ciudadanos.
Provincias como Elías Piña, con 20.09, y Bahoruco, con 17.72, superan significativamente el promedio nacional, lo que indica que la reducción no es uniforme en todo el territorio.
El problema de medir solo homicidios
Analistas de seguridad advierten que centrar el debate en la tasa de homicidios deja fuera dimensiones igualmente importantes: robos, extorsión, violencia doméstica, confianza en la justicia y percepción de seguridad en el espacio público.
Una comunidad puede tener pocos homicidios y al mismo tiempo alta incidencia de robos y extorsión, lo que deteriora la calidad de vida y la actividad económica local.
La percepción no mejora al mismo ritmo
Encuestas de opinión recientes muestran que la inseguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los dominicanos, a pesar de la mejora en los indicadores de homicidios.
El Gobierno ha señalado los operativos policiales y la Fuerza de Tarea Conjunta como factores clave en la reducción de la violencia letal, pero reconoce que queda trabajo por hacer en la prevención del crimen no violento.
Por El Zafacón





