La República Dominicana recibió este jueves a 16,287 visitantes a bordo de cuatro cruceros, en una nueva jornada que confirma el dinamismo del turismo de cruceros como uno de los motores de la economía nacional.
Tres de las embarcaciones atracaron en Puerto Plata, en la costa norte, mientras que la cuarta llegó al puerto de Pedernales, en el extremo suroeste, una terminal que el país ha venido desarrollando para diversificar los destinos y descentralizar los beneficios del sector.
La llegada masiva de cruceristas se traduce en ingresos directos para excursiones, transporte, artesanía, gastronomía y comercio local, generando empleo y oportunidades para las comunidades cercanas a los puntos de atraque. Cada temporada, el país compite por consolidarse como uno de los principales destinos de cruceros del Caribe.
Las autoridades de Turismo han insistido en que la meta no es solo aumentar el número de visitantes, sino elevar el gasto promedio por crucerista mediante una oferta de experiencias más amplia y auténtica, que invite a los pasajeros a regresar en el futuro como turistas de estadía.
Columnista Antonio Gerbasi Pirella





