MUMBAI, INDIA.– En un movimiento decisivo para contener las presiones inflacionarias derivadas de la inestabilidad en Oriente Medio, el Banco de la Reserva de la India (RBI) anunció este miércoles un incremento en su tasa de política monetaria al 5.50%.
Este aumento representa el primer ajuste al alza en cuatro años, rompiendo una tendencia de estabilidad que buscaba fomentar el crecimiento tras la pandemia. El gobernador del RBI señaló que la decisión responde a la necesidad de anclar las expectativas de inflación, las cuales se han visto presionadas por el encarecimiento de los costos de energía y las interrupciones en las cadenas de suministro globales.
La medida fue recibida con cautela en los mercados financieros asiáticos, donde se teme que un endurecimiento monetario en la quinta economía más grande del mundo pueda desacelerar el consumo interno. Sin embargo, analistas coinciden en que la prioridad del banco central es proteger la estabilidad de la rupia frente al fortalecimiento del dólar estadounidense.
Con este ajuste, la India se une a otras economías emergentes que han optado por medidas restrictivas para evitar una fuga de capitales y mitigar el impacto del encarecimiento de las importaciones.





