El sector arrocero de la República Dominicana se declaró este miércoles en estado de alerta máxima tras la emisión del decreto 635-26, que deroga las protecciones arancelarias al arroz importado desde Estados Unidos. Productores locales advierten que la medida, motivada por presiones en el marco del DR-CAFTA, pone en riesgo directo más de 300,000 empleos y la estabilidad económica de 30,000 familias rurales.
La Federación Nacional de Productores de Arroz (Fenarroz) calificó la decisión como un "golpe mortal" a la seguridad alimentaria nacional. Aunque el Ministerio de Agricultura asegura que se implementarán medidas de compensación y modernización tecnológica, los arroceros temen que la competencia desleal con la producción subsidiada estadounidense provoque el colapso total del cultivo en el país.





