MOSCU, Rusia.– Una investigadora rusa falleció en un laboratorio especializado en la peste en la región siberiana de Irkutsk, lo que ha activado una alerta sanitaria internacional y puesto a decenas de personas bajo observación médica. Aunque las autoridades rusas inicialmente calificaron el deceso como una 'neumonía de origen desconocido', la naturaleza del laboratorio ha despertado temores sobre un posible brote de peste bubónica o neumónica.
Fuentes locales informaron que la científica trabajaba directamente con muestras de la bacteria Yersinia pestis. El centro de investigación ha sido acordonado y se han implementado protocolos de bioseguridad nivel 4 para contener cualquier posible escape de agentes patógenos. Estados Unidos y organismos de salud global han expresado que están 'vigilando de cerca' el incidente, recordando la sensibilidad de estos laboratorios en la región de Siberia.





