KIEV, Ucrania.— La capital ucraniana enfrenta una de sus jornadas más críticas en meses tras una oleada de ataques rusos dirigidos específicamente contra la infraestructura de transporte que conecta las dos márgenes del río Dniéper.
El puente Pivdeni (Sur), una de las arterias viales y ferroviarias más importantes de Kiev, ha sido cerrado totalmente tras recibir múltiples impactos de drones suicidas con motor a reacción. La velocidad de estos nuevos dispositivos ha dificultado la respuesta de los sistemas de defensa antiaérea, según admitieron fuentes militares locales.
El alcalde de Kiev, Vitali Klichkó, informó que la calzada y las barreras de protección del metro sufrieron daños estructurales severos. "El enemigo busca dividir nuestra ciudad y bloquear los suministros vitales", advirtió Klichkó, comparando la urgencia del momento con el inicio de la invasión en 2022.
La interrupción del servicio de metro ha generado un caos masivo en el transporte público, mientras las autoridades trabajan a contrarreloj para evaluar si los pilares del puente han quedado comprometidos.





