Por cuarto día consecutivo, las fuerzas rusas han centrado sus ataques en la infraestructura estratégica de la capital ucraniana. El Puente Norte (Pivnichnyi), una arteria vital sobre el río Dniéper, fue impactado este domingo por drones, causando daños estructurales, interrupciones eléctricas y heridas a varios civiles.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que los bombardeos buscan aislar logísticamente a la ciudad y presionar psicológicamente a sus tres millones de habitantes. Las tuberías de calefacción principal también resultaron dañadas, dejando a miles sin suministro de agua caliente en el distrito de Desnianskyi.
En respuesta, el presidente Volodímir Zelenski denunció el lanzamiento de 135 drones de ataque en una sola noche y advirtió que Ucrania intensificará sus represalias contra las instalaciones petroleras en suelo ruso para contrarrestar la presión del Kremlin.





