En una decisión contundente, el Gobierno de la República Dominicana, a través del Ministerio de Deportes, ha prohibido formalmente que la selección nacional de fútbol de Haití utilice las instalaciones deportivas del territorio dominicano para sus próximos compromisos internacionales.
La medida, anunciada por el ministro Kelvin Cruz y respaldada por el presidente Luis Abinader, surge tras los incidentes ocurridos durante el partido de la Liga de Naciones de Concacaf y las posteriores declaraciones de jugadores haitianos, como Wilson Isidor, quienes afirmaron públicamente que "la Hispaniola es Haití". Estas expresiones han sido interpretadas como una falta gravísima de respeto a la soberanía nacional dominicana.
"No permitiremos que la generosidad y la hospitalidad dominicana sean devueltas con irrespeto a nuestros símbolos y soberanía. La prohibición es de cumplimiento inmediato", indicó Cruz. A pesar de que la embajada de Haití intentó desvincularse de los comentarios calificándolos como producto de la "emoción deportiva", las autoridades locales han decidido cerrar las puertas de los estadios nacionales a la escuadra haitiana.
La Federación Dominicana de Fútbol (FEDOFUTBOL) ya ha formalizado su denuncia ante la FIFA y la CONCACAF, solicitando sanciones para proteger la integridad del deporte y el respeto entre naciones vecinas.





