FRANCIA — El mundo de los derechos humanos está de luto tras la confirmación de la muerte de Dafroza Gauthier, la mujer que dedicó las últimas tres décadas de su vida a cazar y procesar a los perpetradores del genocidio de Ruanda.
Dafroza, junto a su esposo Alain Gauthier, lideró el "Colectivo de Partes Civiles para Ruanda". Su labor fue fundamental para identificar a criminales de guerra que se escondían en territorio francés y europeo bajo identidades falsas. Gracias a su perseverancia y recopilación meticulosa de pruebas, decenas de responsables de las masacres que cobraron la vida de más de 800,000 personas en 1994 fueron finalmente juzgados.
La activista falleció a causa de un cáncer avanzado, según informaron sus familiares cercanos. Su legado queda como un ejemplo de justicia y memoria histórica, asegurando que los crímenes contra la humanidad no queden en el olvido ni en la impunidad.





