Mientras muchos países batallan con la recesión, República Dominicana le mete acelerador a su economía con un crecimiento proyectado del 4.5% para el cierre de 2026. Los números del Banco Central no mienten: el país está superando las expectativas y consolidándose como una de las economías más dinámicas de América Latina.
El turismo sigue siendo el motor principal, con un flujo constante de visitantes que mantiene llenas las arcas del país. La construcción también está que explota, con proyectos públicos y privados que no paran de arrancar. Y por si fuera poco, sectores como la manufactura y los servicios financieros están contribuyendo su parte al pastel económico.
El Gobierno celebra estos números como validación de sus políticas macroeconómicas. Con una deuda pública controlada en torno al 58% del PIB y un presupuesto 2027 enfocado en infraestructura, salud y educación, las autoridades proyectan mantener esta tendencia positiva.
Pero no todo es color de rosa. El sector eléctrico sigue siendo el talón de Aquiles, drenando recursos que podrían usarse en otros sectores. Los precios del petróleo también representan un riesgo latente que podría disparar la inflación si no se maneja bien.
El proyecto "META RD 2036″ busca duplicar la economía en una generación, aunque economistas debaten si las tasas de crecimiento actuales son suficientes para lograrlo. Lo que nadie discute es que República Dominicana está demostrando resiliencia ante un panorama internacional complicado.
Para el dominicano de a pie, estos números significan más empleos, más oportunidades y la esperanza de que el crecimiento eventualmente llegue a todos los bolsillos. Mientras tanto, el país sigue demostrando que tiene con qué competir en las grandes ligas económicas.





