WALLSEND, Australia.— Una jornada de celebración deportiva se convirtió en tragedia este sábado en la localidad de Wallsend, al norte de Sídney, cuando un joven conductor perdió el control de su vehículo y embistió a una multitud de personas que participaban en una caravana de despedida para el equipo de rugby Newcastle Knights.
Según informes de la policía de Nueva Gales del Sur, al menos diez personas resultaron heridas, entre ellas varios niños. Las autoridades confirmaron que dos de las víctimas se encuentran en estado crítico: una niña de cinco años y un hombre de 67, quienes fueron trasladados de emergencia a centros hospitalarios cercanos con lesiones graves.
El conductor, un joven de 18 años que participaba en la caravana, fue detenido en el lugar para fines de investigación. Testigos relataron momentos de pánico cuando el automóvil, por causas que aún se investigan, se salió de la vía e impactó directamente contra los aficionados apostados en las aceras.
La Policía ha descartado inicialmente cualquier vínculo con actos terroristas, calificando el hecho como un lamentable accidente de tránsito. El equipo Newcastle Knights emitió un comunicado expresando su pesar por lo ocurrido y canceló el resto de las actividades programadas para la jornada.





