Santo Domingo.— Madres, esposas e hijos de aproximadamente 150 ciudadanos dominicanos que fueron reclutados con falsas promesas de empleo y terminaron en las trincheras de la guerra entre Rusia y Ucrania se concentraron este jueves frente a la embajada rusa en Santo Domingo para exigir la intervención del gobierno y el retorno de sus familiares.
Según denuncias del Comité Dominicano de Derechos Humanos (CDDH), una red de reclutadores ha operado en comunidades vulnerables de Haina, San Cristóbal, Higüey, San Pedro de Macorís y el Distrito Nacional, ofreciendo pagos iniciales de entre 8,000 y 16,000 dólares a cambio de trabajos en construcción, mecánica o programas culturales.
"Ellos no son soldados. Los engañaron", declaró una madre cuyo hijo partió en abril pasado. "Lo mandaron por Panamá y Turquía. Después llegó a Rusia y nunca más supimos nada con claridad".
El CDDH presentó ante la Procuraduría General de la República, en agosto de 2026, contratos y registros telefónicos como prueba del esquema de tráfico de personas con fines militares. Al menos un dominicano ha muerto en combate, víctima de un ataque con dron, según la organización. Las autoridades panameñas también arrestaron a tres dominicanos acusados de facilitar los reclutamientos.
Las familias concentradas este jueves demandaron una acción diplomática urgente del Ministerio de Relaciones Exteriores y la apertura de una investigación penal contra los reclutadores identificados.





