Estados Unidos ha desplegado aproximadamente 9,000 efectivos adicionales en el Medio Oriente, elevando su presencia naval a más de 20,000 marineros e infantes de Marina, ante la posibilidad de nuevos ataques contra Irán y las crecientes tensiones en la región.
El refuerzo militar incluye el despliegue del grupo de ataque del portaaviones USS Theodore Roosevelt y el grupo anfibio USS Makin Island, lo que podría resultar en la presencia de tres portaaviones en la región para finales de octubre. El presidente Donald Trump ha sugerido que podría intensificar los bombardeos contra Irán, manteniendo una postura firme al rechazar propuestas de tregua iraníes que considera insuficientes.
La tensión se ha visto agravada por incidentes de seguridad internacionales que las autoridades vinculan con Irán, incluyendo el intento de estrellar un vuelo de FlyDubai con destino a Israel y arrestos en el Reino Unido relacionados con planes terroristas contra bases aéreas utilizadas por bombarderos estadounidenses.
Paralelamente, en Yemen se han registrado explosiones en Saná tras bombardeos de la coalición saudí en respuesta a ataques hutíes con misiles balísticos y drones. Este conflicto amenaza la estabilidad de las rutas energéticas en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb. El precio del barril de Brent supera los 108 dólares ante la incertidumbre en el Golfo.
La escalada en el Medio Oriente tiene implicaciones directas para República Dominicana y el Caribe, dado el impacto en los precios del petróleo y los combustibles, que ya registran un incremento interanual del 14.8% en septiembre.





