Seis militares de la Fuerza Aérea de Rusia perdieron la vida este miércoles luego de que un bombardero estratégico Tu-95 se estrellara en la región de Amur, al este del país.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó que la aeronave realizaba una misión de entrenamiento programada y no portaba armamento al momento del impacto. La señal del avión desapareció de los radares y, tras una intensa búsqueda, los equipos de emergencia localizaron los restos en una zona boscosa de difícil acceso, confirmando que no hubo sobrevivientes.
Las causas preliminares del siniestro apuntan a un fallo técnico en uno de los motores turbohélice. Como medida cautelar, las autoridades militares han ordenado la suspensión temporal de todos los vuelos de este modelo hasta que concluyan las investigaciones técnicas pertinentes sobre el estado de la flota.





