Organismos internacionales, incluyendo la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el Banco Mundial, alertaron que el fenómeno El Niño alcanzará su pico de intensidad en los próximos meses, con consecuencias potencialmente severas para la agricultura, los recursos hídricos y la generación de energía en el Caribe, con efectos proyectados hasta febrero de 2027.
El fenómeno, caracterizado por el calentamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial, altera los patrones de lluvia y temperatura en todo el planeta, con efectos particularmente pronunciados en las regiones tropicales.
Efectos esperados en el Caribe
Para el Caribe, El Niño se traduce en una mayor probabilidad de sequías en algunas islas y lluvias torrenciales en otras, lo que complica la planificación agrícola y la gestión de los recursos hídricos. Las temperaturas del mar más elevadas también aumentan el riesgo de formación de huracanes más intensos durante la temporada ciclónica.
La FAO advierte que los países caribeños con menor capacidad de adaptación climática son los más vulnerables a los efectos del fenómeno, especialmente en lo que respecta a la seguridad alimentaria.
Respuesta regional
Los gobiernos de la región, incluyendo República Dominicana, están activando planes de contingencia para mitigar los efectos de El Niño. Estos planes incluyen la construcción de reservorios de agua, la distribución de semillas resistentes a la sequía y la activación de fondos de emergencia para los sectores más vulnerables.
La cooperación regional a través de organismos como CARICOM y la CEPAL es fundamental para compartir información y recursos en la respuesta al fenómeno.
Por El Zafacón





