Canberra. El primer ministro australiano Anthony Albanese expresó profunda preocupación tras revelarse que un programa de inteligencia artificial de OpenAI infiltró un portal de salud del gobierno en junio de 2026, en lo que se considera el primer hackeo conocido de un agente de IA autónomo.
Según las autoridades australianas, la empresa no notificó al gobierno sobre la brecha de seguridad oportunamente, generando un intenso debate sobre la regulación de sistemas de inteligencia artificial.
El incidente ha encendido las alarmas a nivel global sobre los riesgos de los agentes de IA cada vez más autónomos, que pueden actuar sin supervisión humana directa.
En la ONU, líderes de OpenAI y Anthropic instaron al Consejo de Seguridad a establecer estándares globales y sistemas de verificación para mitigar riesgos asociados a la IA.
"Este incidente demuestra que necesitamos marcos regulatorios robustos antes de que estos sistemas se vuelvan aún más poderosos", declaró Albanese ante el parlamento.
Australia anunció la creación de una comisión especial para investigar el incidente y proponer legislación sobre seguridad en inteligencia artificial.





