Eduardo Pérez
Mundo y Opinión
28 de septiembre de 2026
La misión de seguridad respaldada por la ONU en Haití se acerca al vencimiento de su mandato en octubre de 2026 en medio de incertidumbre sobre el despliegue completo de fuerzas, financiamiento insuficiente y una transición que avanza más lento de lo previsto.
El canciller dominicano Roberto Álvarez había anunciado en marzo que tropas de Chad estaban siendo entrenadas para reemplazar gradualmente al componente liderado por Kenia, con un despliegue completo esperado para octubre. Sin embargo, la situación sobre el terreno sigue siendo frágil.
El impacto en la frontera dominicana
Para República Dominicana, la estabilidad de la misión en Haití no es un asunto distante: la frontera compartida de 391 kilómetros hace que cualquier deterioro de la seguridad haitiana tenga consecuencias directas en flujos migratorios, comercio fronterizo y presión sobre las comunidades del noroeste dominicano.
El Gobierno dominicano ha presionado en foros internacionales, incluida la ONU, por un mayor compromiso de la comunidad internacional con la estabilidad haitiana, argumentando que la crisis no puede ser resuelta solo por los países vecinos.
¿Qué pasa si la transición se retrasa?
Un retraso en la transición o una reducción del despliegue por falta de fondos podría dejar vacíos de seguridad que las bandas armadas aprovecharían para expandir su control territorial. La misión ha logrado avances en algunas zonas de Puerto Príncipe, pero el control de las bandas sobre amplias áreas del país sigue siendo una realidad.
La ONU y los países contribuyentes deberán decidir en las próximas semanas si renuevan el mandato y en qué términos.
Por El Zafacón





